Autor: Gustavo Alfredo Jácome

Yo te admiro más ¡oh Libertador!
antes que ungido de inmortal destino,
antes que en cien batallas vencedor
moribundo y vencido
en la Quinta San Pedro Alejandrino.

Cuando eres un volcán ya sin bravura
y león sin rugido;
cuando eres un espectro de amargura
y mueres consumido por dolores,
sin victorias ni honores,
expiando el valor de tu grandeza;
cuando la ingratitud te hace exclamar
con profunda tristeza:
“He arado en el mar…”

Cuando tu obra sin par ya se derrumba
y tú mismo, ¡oh genial Libertador!,
te encuentras en el borde de la tumba;
cuando bulle la inquina en derredor
y muere tu Colombia hecha jirones;
cuando tienes tan solo las visiones
de tus épicas glorias
de la fiesta de luz de los pendones
que tu espada cubrióles de victorias

Yo te admiro más ¡oh Libertador!,
antes que ungido de inmortal destino
antes que en cien batallas vencedor,
moribundo en San Pedro Alejandrino.


Fuente: Medina, Enrique. “Poetas del Ecuador”. Industria Gráfica San Antonio de Pichincha, Quito 1992.