Ponemos a consideración una carta hecha pública por Danielle Pier, una escritora francesa que hizo la traducción al idioma francés la obra «Por qué se fueron las garzas» (Pourquoi les hérons s´en sont allés?), de Gustavo Alfredo Jácome. Suponemos que la carta recibida contenía algunas preguntas, a las cuales Gustavo Alfredo Jácome responde ordenadamente. Las preguntas formuladas no son conocidas pero pueden ser inferidas de las respuestas dadas. Primero da disculpas por el atraso en contestar, y explica las razones. Luego hay dos respuestas más bien de tipo personal antes de ir de lleno al tema principal, detalles acerca de la novela que la escritora piensa traducir. Al final, hay respuestas en torno a la situación del Ecuador.

Quito, a 5 de junio de 1994.

Estimada Danielle:

Un lamentable traspapelado de su carta del 24 de enero no me ha permitido dar oportuna respuesta a sus preguntas. Lo hago hoy, aunque con mucho retraso.

1. Tuve un gran Maestro, don Fernando Chaves, en la Escuela “Diez de Agosto”, de Otavalo. Además de ser un magnífico educador, era un escritor laureado. Fue quien inició en el Ecuador la novela de tema indio, con PLATA Y BRONCE y LA EMBRUJADA. El hizo de sus alumnos lectores de libros enteros en el 5°grado, y en el 6°ya nos enseñó a escribir cuentos. Fue la iniciación de mi vocación literaria.

2. El amor a los niños es concomitante con mi profesión de maestro. Pero luego por padre de cuatro hijos y, luego, por abuelo de nueve nietos.

3. Escribí mi novela PORQUE SE FUERON LAS GARZAS movido por el afán de reivindicar el indio de su condición de paria, tanto en la vida real cuanto en la novela llamada indigenista. El indio de Peguche, Quinchuquí e Ilumán, tres comunas cercanas a Otavalo, habían comenzado, por propia cuenta y sin ayuda de nadie, menos de los gobiernos nacionales, su propio mejoramiento. Era una especie de resurrección de la raza. El milagro había hecho el telar y los tejidos. El comercio les obligó a enviar a los hijos a la escuela, a fin de que ellos llevasen “las cuentas”. De la escuela, llegaron al Colegio y luego a la Universidad. Para la década del 70 ya había profesores indios. Y antropólogos, sociólogos, abogados, médicos, enfermeras, trabajadoras sociales. Me propuse describir al nuevo indio, con alma, con sentimientos de raza, con orgullo de su sangre india. Y volver un monólogo interior los obstinados silencios. HUASIPUNGO habíase convertido en una novela de cartel que desfiguraba al indio y le pintaba únicamente como un ente de necesidades animales. Utilicé mis propias vivencias. Yo soy testigo de los anhelos de superación de los indígenas de las comunas antes indicadas. Y también de sus equivocaciones, una de las cuales era un complejo de superioridad (reverso adleriano del complejo de inferioridad). Me metí en el alma del indio con intuiciones introspectivas. Inventé eso del apellido Tupatauchi en el nombre del protagonista ANDRES TUPATAUCHI y su ascendencia incásica para justificar el argumento y final incestuoso.

4. El crítico ecuatoriano Antonio Sacoto ha utilizado mi novela dentro de lo que el llama neo indigenismo. No sé lo que quiera decir con este término. Yo quise escribir una novela con personajes indios que actúen como personas. Los modelos eran distintos, distintos debían ser mis personajes, mis actantes.

5. En cuanto al estilo. Partí de un convencimiento: la novela contemporánea debe dar mayor importancia a cómo se cuenta que a lo que se cuenta. Los “escribidores” de novelas en el Ecuador, sobre todo, tienen un deplorable desconocimiento del idioma castellano, y convierten sus escritos en denuncias más sociológicas que literarias.

Confieso que el estilo de mi novela me costó mucho esfuerzo creador: creé, inventé palabras; utilicé los modismos e idiotismos del habla popular de Otavalo; los transfiguré, los poeticé. Transfiguré la lengua saussureana en habla, reinventé pirotecnias lingüísticas. ¡Cómo he deseado que alguien -con muchas agallas- , se metiera en mi estilo, en el estilo de PORQUE SE FUERON LAS GARZAS! Habría para unas cuantas tesis doctorales.

6. ¿Cuál fue el principal público, en el Ecuador, de mi novela? No sabría precisar. Fue premiada como la mejor obra literaria publicada en 1980. Los profesores de colegios la han hecho leer a sus alumnos y en uno de los concursos sobre el “libro leído”, nueve estudiantes de los colegios de Quito intervinieron con mi novela.

7. Algunos indios aculturados han leído mi novela. Les interesaba, según los oí, la forma como había novelado el caso concreto de Antonio Lema, indio de Peguche, quien cometió matrimonio con una gringa, y cuyo caso utilicé -lo confieso-, en el argumento de mi novela.

8. Sobre el quinto centenario escribí un ensayo cuyo título es: PORQUE SE FUERON LAS GARZAS Y EL QUINTO CENTENARIO.

9. Aparte de ECUARUNARI y la FEDERACION SHUAR hay otras agrupaciones indias, una de ellas se denomina CONAIE. Hay problemas y rivalidades entre ellas. FODERUMA ha desaparecido.

10. En mi lejana juventud, me afilié al Partido Comunista del Ecuador. Fue una decisión filosófica más que política. La política, en la actualidad más que en otras épocas, está muy desprestigiada. El Partido Comunista ha desaparecido, fraccionado en grupo de alharaca.

En cuanto a su propósito de traducir mi novela al francés, me halaga sobremanera. De perseverar en él, le ofrezco toda mi ayuda.

A fines de mayo he retornado de Europa. Fui invitado al X° Congreso de Academias de la Lengua que se realizó en Madrid del 24 al 30 de abril próximo pasado. Luego fui de turista a Egipto y, por segunda vez, a Israel. Luego a Roma, ya de regreso. Este es otro motivo de la demora en dar respuesta a su carta.

Me suscribo tendiéndole mi mano amiga.

f) Gustavo Alfredo Jácome

P.D: Espero su respuesta, sin desquite por mi demora. Vale.

He publicado 35 libros, 16 de los cuales son textos para la enseñanza del castellano y literatura. Le envío 7 CUENTOS. Vale.


Fuente: Lara, Claude y Lara, Catherine. “Homenaje a la labor ecuatorianista de Danielle Pier.” Apuntes. Ecuador: arqueología y diplomacia5 de enero de 2014. Web. 11 de octubre de 2016.