En la memoria de la música romántica del mundo se distinguieron nombres brillantes como “Los Tres Diamantes”, trio mexicano que juntó voces privilegiadas y excepcionales instrumentistas. El nombre mismo emula una joya, su herencia a consentido que sus temas estén hasta hoy en la boca y corazón de los románticos. Igual destello han tenido en nuestro país consagradas agrupaciones que hicieron del romanticismo la manera de sensibilizar a la humanidad.

Sobran nombres, pero son pocos los nacidos en nuestras comarcas y que persisten en el tiempo. Fácil es traer a la mente al “Trio Los Romanceros”, cantantes acrisolados en altiplano de los andes: Otavalo, resplandeciente agrupación que a modo de gema, sobresale en el joyel de los afamados.

Luis Fernando Campos es el alma de Los Romanceros, sus andanzas por los laberintos del arte y la bohemia lo cifra su madre Mercedes Vela, cuando decía: “buscaban la vida andando de arriba abajo como Herodes, dando serenatas y creciendo con el romanticismo y la nostalgia”. Era la década de los 50 y junto a Luis Fernando, estuvieron Manuel Rosero y Wilfrido Jaramillo, quienes luego de años de llevar incontables emociones se difuminaron en la vida. Y dejaron que sea la vida la que encuentre a los músicos que den continuidad a una historia que no acaba. Aparecen entonces los hermanos Fernando Jr. y René Campos, para unirse a los anhelos de su padre el Romancero Mayor, alargar el romanticismo y la fama de Los Romanceros, las dolencias del fundador limitaron la constancia en los escenarios, consolidando esta vivencia en una producción discográfica “Con Sabor a Romance”.

Fernando Campos Encalada dice: “en la búsqueda del tercer integrante, el destino se encargó de unir a Jairo Yépez, renombrado requintista sangabrieleño”, hijo del consagrado músico Germán Yépez, fundador del “Trio Gualcalá” y curiosamente de “Los Romanceros del Carchi”, autores igual de grandes páginas musicales. Ahora, responsables de dar continuidad al legendario nombre, juntan el carisma y liberal genio de René, la disciplina de Fernando Jr. y la severa exigencia de Jairo Yépez. Cuatro meses de acoplamiento y ensayo, han aunado historias y afanes, dando como resultado que “Los Romanceros” estén vitales y con la talla que alcanzaran sus iniciadores.

René hace la primera voz y segunda guitarra, Jairo es el director, instrumenta el requinto y es la segunda voz, Fernando Jr. toca la guitarra marcante y hace la tercera voz. Se distingue en el renovado trio un particular estilo comprometido con el romanticismo añejo, la armonía nos embarca hacia la época de oro del bolero. Sus voces agitan el alma más insensible con las inolvidables canciones de “Los Panchos”, “Tres Caballeros”, “Los Tres Reyes”, “Los Tres Ases”. Estos distinguidos docentes empiezan a anidarse en el alma imbabureña, cuánto sentimiento hay en sus pasillos, pasacalles, sanjuanitos, temas latinoamericanos.


Fuente: Solis, Germánico. “Los Romanceros: una historia que no acaba.” Diario El Norte, 9 de junio de 2016. Web. 30 de julio de 2016.