Una de las figuras de mayor relieve en el magisterio nacional de fines del siglo XIX e inicios del XX, es, sin duda, la del educador Alejandro Chaves Guerra, nacido en suelo otavaleño el 6 de agosto de 1875, hijo de don Virgilio Chaves, alto exponente del arte musical, y de la señora Mercedes Guerra.

La educación primaria la recibió en la Escuela Municipal de Otavalo hasta llegar a la clase primera. La falta de recursos hizo que no pudiera seguir sus estudios secundarios y se dedicó a la zapatería, pero como su capacidad y propósitos tenían mayor alcance, aprovechó la facilidad que le brindaba su pariente, el maestro Leopoldo Chaves (padre), para ampliar sus conocimientos. En 1 896 obtuvo el título de Profesor de Tercera Clase e inició sus actividades docentes como profesor auxiliar de la Escuela Central de Niños de Otavalo.

En 1900, sometido a pruebas reglamentarias, obtuvo el título de Profesor de Segunda Clase y se le brindó la oportunidad de subir de categoría en la misma escuela. En 1903 obtuvo el título de Profesor de Primera Clase, alcanzando el máximo de los títulos consultados por la Ley de Educación Pública de entonces. A fines del mismo año, por haberse jubilado el maestro Manuel álvarez, don Alejandro Chaves fue promovido al cargo de Director de la Escuela. Se inicia entonces un cambio total en la organización de la Escuela, inclusive la denominación con la de Fröebel, nombre del pedagogo alemán fundador de los Jardines de Infantes. El alfabeto memorado, el silabeo y el decorado fueron sustituidos por la lecto­-escritura basada en el onomatopeismo y en el método de las palabras normales propugnados por el “Torres Quintero” , modernísimo libro mejicano para el primer grado, que en el Ecuador aún no era conocido. Fue la escuela Fröebel de Otavalo la primera del país que ensayó con excelentes resultados esta sustancial reforma, gracias al entusiasmo y abnegación del Director, apunta un ex alumno del maestro Chaves.

Ante la ausencia absoluta de la Educación Física como parte fundamental de la educación y, a falta de profesores especializados, consiguió que miembros del ejército acantonados en Otavalo tomaran a cargo esta asignatura, abriendo de esta manera los cauces para la educación integral. Gracias a su participación en la vida municipal, obtuvo los recursos necesarios para la adquisición de microscopios, proyectores y varios elementos para la formación de gabinetes de Física y Química.

Don Alejandro Chaves tuvo participación activa en la vida institucional de Otavalo, fue concejal, Jefe Político, socio fundador y Presidente de la Sociedad Artística, socio fundador y Secretario del Club Progreso que congregaba al elemento más distinguido de la ciudad por su posición social y profesional, etc. Estuvo casado con la señora Josefa Reyes y fue padre del novelista Fernando Chaves Reyes.

A temprana edad, a los 38 años de existencia, el 30 de marzo de 1913, dejando una valiosísima herencia para las generaciones futuras, se extinguió la vida de este por mil títulos ilustre otavaleño, don Alejandro Chaves.


Fuente: Jaramillo Cisneros, Hernán (Compilador). “Por las calles de Otavalo. -De arriba abajo-” Revista Sarance -Serie Monografías- No. 1. Instituto Otavaleño de Antropología y Universidad de Otavalo, 2006. Web. 31 de octubre de 2016.