Antonio Quinche Potosí nació en Ibarra. Sus padres fueron José Manuel Quinche y Mercedes Potosí, oriundos de Quinchuquí, Otavalo. Estudió los cuatro primeros años de la educación primaria en la Escuela La Salle, en Ibarra. Luego debió dedicarse a ayudar a sus padres en el negocio familiar de la compra y venta de chanchos. 

El es reconocido por haber formado parte de la segunda generación del Club de Fútbol “Imbayas”, un equipo de fútbol compuesto enteramente por indígenas en los años 50. Eran los jugadores reconocidos por el uso de la trenza y por la peculiar manera de jugar con alpagartas adaptadas para el juego. Era tal la fama del equipo que incluso fueron recibidos por el entonces Presidente de la República, Galo Plaza Laso.

FOTO © 2015 Sarance Vision TV

El equipo Imbayas era reconocido porque los jugadores preferían usar alpargatas modificadas para jugar fútbol. El señor Antonio Quinche dice que el señor “Choclo” Pupiales era quien se encargaba de adaptar las alpargatas (hechas de cabuya), fusionaba la suela con pupos a la plantilla fina de las alpargatas. Si bien permitían jugar al fútbol, no proporcionaban la seguridad necesaria para amortiguar los pisotones de los rivales.

La historia de Antonio Quinche, es una historia de tesón por haber conseguido su sueño de ser futbolista a pesar de vivir en una sociedad donde los indígenas aún no estaban integrados del todo en la sociedad civil. La discriminación existía y no era fácil la convivencia. El término intercultural aún estaba por venir.

Descubrió su pasión por el fútbol e ingresó al club Imbayas, el cual era dirigido por Carlos Vega, un indígena radicado en la ciudad de Ibarra. Participaban en la liga local y ocasionalmente hicieron giras por el país jugando en los estadios de las ciudades de Tulcán contra el equipo Martillo, en Ambato contra el América, en Riobamba contra el Olmedo, en Quito contra el Gladiador, en Esmeraldas contra el Deportivo Astral, entonces la fuente de muchos ljugadores profesionales. También rememora el haber ganado a equipos como Aucas, Everest, LDU y América de Quito.

En el exterior jugaron en Colombia: Pasto, Medellín, Cali, Pereira, Tulúa. 

Recuerda que su equipo llegó a disputar el partido final para definir el campeonato de la Liga de Ibarra contra el equipo 17 de Julio, un equipo tradicional. Sin embargo, el partido no pudo finalizar porque se armó una pelea campal que impidió decidir qué equipo debía ser campeón.

El talento de Antonio Quinche no pasó desapercibido y fue contratado por el equipo LDU en 1962. Su pase costó 4.000 sucres, una cantidad considerable en esos años. En el equipo se encontró con jugadores de la talla de Eduardo y Mario zambrano, Tito Larrea, Enrique Portilla y Polo Carrera. Se sintió tímido en su primera experiencia profesional y recuerda con mucho afecto la figura de Gem Ribadeneira quien le aconsejó e infundió ánimo para concentrase en lo que estaba haciendo.

Se casó a los 24 años, tiene tres hijos. Uno de ellos fue incluido en la nómina principal del equipo Millonarios de Bogotá. Desafortunadamente, ese año ocurrió un accidente fatal y el campeonato fue suspendido por un año, de modo que su hijo no logró debutar profesionalmente.

Personalmente, a más de su logro futbolístico, pondera la batalla que ganó contra el abuso del alcohol que había caído a los 40 años de edad. Dice que fue un lucha constante y larga de la cual pudo liberarse finalmente. Dice que el fútbol es su pasión y el tiempo que tiene libre se inmersa en las noticias deportivas.

Actualmente labora ayudando a sus hijos en la venta de productos artesanales.


Fuente: Hablando D. “Antonio Quinche Potosí”. Sarance Visiontv, mayo 13, 2015. Web. 2 de mayo de 2020.