Gonzalo Benítez nació el 14 de enero de 1915, y ya a los 10 años de edad hizo su primera presentación en público, en una velada estudiantil. Conformó la Estudiantina de la Escuela Diez de Agosto de su natal Otavalo, dirigida por el compositor Guillermo Garzón Ubidia. Benítez estudió la educación secundaria en el Normal Juan Montalvo de Quito. Allí conoció a Luis Alberto Valencia Córdova, con quien conformó el dúo Benítez-Valencia desde 1942. El dúo inició sus presentaciones en la radio HCJB y luego en la radio emisora Quito, donde nació profesionalmente el dúo. Los antecedentes del Dúo Benítez Valencia giran en torno a tres circunstancias relacionadas entre sí: 

la primera de ellas es que Gonzalo Benítez y Luis A. Valencia eran normalistas en el Colegio Juan Montalvo, en donde se conocieron y en alguna ocasión cantaron juntos en una programación estudiantil en los años 30.

La segunda situación es la conformación del grupo Alma Nativacuya dirección estaba a cargo el músico otavaleño Guillermo Garzón Ubidia y sus integrantes eran Corsino Durán, Marco Tulio Hidrobo, Bolívar Ortiz, Carlos Carrillo y Gonzalo Veintimilla, quienes –exceptuando el primero de los mencionados que era violinista- después se convertirían en Los Nativos Andinos, un cuarteto de guitarras excepcional. Gonzalo Benítez se sumó como cantante a esta agrupación en la cual hacía dúo con Bolívar “El Pollo” Ortiz, así se grabaron algunos discos de pizarra. Poco, después Ortiz decidió dedicarse con mayor ahínco a la guitarra y fue entonces que sugirió a Benítez que buscara a Luis A. Valencia.

El tercer factor que finalmente contribuyó en la constitución de este magnífico dúo es el desarrollo alcanzado por los medios de comunicación radiales, en donde confluye Radio Quito, empresa que se funda precisamente en 1940, y que invita a ser parte de la planta artística de la Radio a varios músicos, ente ellos a Los Nativos Andinos y al Dúo Benítez Valencia; esto permitió hablar de una actividad profesional en la música popular. El programa que presentaba la música ecuatoriana en audiciones en vivo era “Canciones del alma”, que el público seguía con gran expectativa. Así es como empieza una carrera artística de treinta años de uno de los más grandes dúos vocales masculinos de la música popular del siglo XX. A la voz de Benítez, más aguda, de tenor, con una gran extensión, se sumaba la de Valencia un tanto más grave, de barítono, y con un timbre excepcional. Manejaban increíblemente la afinación, potencia y elemento expresivos de la música: crescendos y diminuendos excelentes, o sea cuando escuchamos que la voz sube de volumen o baja gradualmente o súbitamente, de acuerdo a la necesidad expresiva de la canción, lo cual permitía saber exactamente dónde estaba el clímax de la pieza musical.

También eran conocidos por sus sus amigos por el apodo de Luis Alberto, “Los Potolos”. Realizaron una gran cantidad de presentaciones y grabaciones de música de autores nacionales y también composiciones de su autoría, temas que alcanzaron gran difusión y popularidad en Ecuador y en toda Latinoamérica.

En la ciudad de Riobamba realizaron su última presentación; mientras cantaban el yaraví Desesperación, Valencia sufrió un desmayo. Posteriormente fue trasladado a una clínica de Quito, pero se hallaba ya en coma y muy poco se podía hacer por su restablecimiento. Falleció el 25 de octubre de 1970. El dúo se extinguió a raíz de la muerte de Luis Alberto y a pesar de que Gonzalo siguió cantando tres años más para cumplir contratos, no pudo seguir por la pena y la falta de su compañero de más de 30 años. Gonzalo falleció el 5 de septiembre de 2005.

Son los compositores de la música de “Vasija de Barro”, poema escrito colectivamente en una noche de farra en la casa del pintor Oswaldo Guayasamín, cuando los poetas Jorge Carrera Andrade, Hugo Alemán, Jaime Valencia (pintor) y Jorge Enrique Adoum observaban enamorados el cuadro “El Origen” del pintor Guayasamin, donde un cuerpo yace en el fondo de una vasija de barro.

Ícono de la música popular ecuatoriana junto a solistas como Julio Jaramillo y Carlota Jaramillo, el dúo recibió varios reconocimientos por su talento artístico. El Presidente Carlos Julio Arosemena otorgó al dúo la Condecoración Nacional en el grado de Caballeros, en 1962. Veinticinco años después, León Febres-Cordero, le otorgó a Benítez la Condecoración Nacional en el grado de Oficial, y en el año 2001, Gustavo Noboa le dio la misma distinción en el grado de Gran Oficial.

Hijo del compositor Ulpiano Benítez Endara. Su pasión por el pasillo, las tonadas, el danzante, los albazos, pasacalles y sanjuanitos se reflejó en la autoría de cerca de 30 canciones entre las que se incluyen: Ángel de Luz, Chola Linda, Soledad y Ojos Verdes.

Otro aspecto digno de mencionarse es que alcanzaron a realizar una gran suma de registros sonoros; nosotros logramos compilar más de seiscientas piezas musicales grabadas. Ese permitió ratificar definitivamente el cancionero o el repertorio llamado de “música nacional”. El pasillo llegó a su cúspide con estos intérpretes y los ritmos ecuatorianos como sanjuanitos, danzantes, tonadas, pasacalles, albazos y otros que les entregaban los nuevos compositores populares de su época, tuvieron el espacio para divulgarse y popularizarse.


Fuente 1: Jaramillo, Mauricio. (2010) “Breve historia del dúo Benitez-Valencia”. gonzalobenitez.wordpress.com, 2010. Web. 21 Abril de 2010.

Fuente 2: EL UNIVERSO. “Gonzalo Benítez, luto en el país por su muerte” EL UNIVERSO, 5 de septiembre de 2005. Web. 15 de Junio de 2016.