En la historia del fútbol otavaleño, hay jugadores que son recordados con particular afecto por sus destrezas en la cancha o por el pundonor con el que jugaban. Dos de esos jugadores, Hugo Villa y Raúl Rosales poseían estas características como jugadores del equipo Atabalibas en los años 70. 

Hay una hipótesis que sostiene que el “guagua” Rosales fue apodado así por su cara risueña. Sin embargo, a continuación presentamos una versión contada por alguien que fue testigo del momento y las circunstancias en que este apodo comenzó.

Hugo Villa y Raúl Rosales eran inseparables amigos desde la infancia y siempre solían estar juntos. Un día, mientras viajábamos hacia el Carchi a disputar un partido amistoso, “por más señas, en la camioneta del señor de la leche, el señor Guarderas”; Hugo Villa estaba sentado como protegiendo a Raúl Rosales. Esa situación provocó la chispa humorosa del resto de integrantes que bautizaron a Hugo Villa como el “mama” (sin tilde) y a Raúl Rosales como el “guagua”.

En la foto constan: parados izquierda, Raúl “guagua” Rosales, derecha, Fabían Barragán. En cuclillas izquierda, Rodrigo Orbe, derecha, Hugo “mama” Villa.


Fuente: Orbe, Rodrigo. Comunicación personal, 17 de agosto de 2016.