Sobre la vida noble y atareada de preocupaciones culturales del caclque historiador se ha escrito realmente muy poco, con la particularidad de que el mayor número de páginas referentes o esta egregia personalidad tiene carácter polémico. Sin embargo, por lo menos en lo concerniente a señalar el lugar de nacimiento de este ecuatoriano que entró con derecho propio en el no muy numeroso grupo de personalidades destacadas del período colonial, cuatro historiadores concuerdan en lo otavaleñidad de Collahuaso: González Suárez, Isaac J. Barrera, Padre Agustín Herrera y Jorge Salvador Lara.

Los tres primeramente nombrados dejaron un rico legado de investigación veraz y objetiva sobre los tiempos pasados, con referencia explícita de las personalidades eminentes de nuestra nacionalidad. El citado en cuarto lugar, Dr. Jorge Salvador Lara es, también, ampliamente conocido por el aporte inteligente y erudito, de carácter histórico, que viene brindando a la cultura nacional.

González Suárez en la Historia del Ecuador asevera que Collahuaso es cacique de Otavalo, y ratificándose en ello en “Notas Arqueológicas”, con el aplomo característíco del investigador en posesión de la verdad, se pregunta:

¿Quién fue Collahuaso? y contesta: Collahuaso es un indio de raza pura, cacique de Otavalo.F. González Suárez

Debe advertirse que -el sabio historiador no rectificó la aseveración sino que la confirmó en las “Notas Arqueológicos” pese a que por su esbelta posición moral no esquiva nunca “la discusión sobre puntos opinables”, agregando luego: “No nos obstinamos tampoco en sostener tercamente nuestro propio parecer, y, con docilidad, nos apresuramos a rectificar nuestros errores, así que, mediante la luz que brotó de la discusión caemos en la cuenta de que hemos errado”.

De los otros historiadores que hemos mencionado, el polígrafo Isaac j. Barrera y el autor de uno buena Monografía de Otavalo, Padre Amable Agustín Herrera, investigadores de indiscutible madurez, para quienes la verdad histórica no debía sufrir ningún detrimento, minaban los archivos desdeñando los manuales repetidores y las informaciones laterales sobre los sucesos notables de la historia del país. Los dos, sin seguir a González Suárez, no obstante ser altísima autoridad en la materia, concuerdan con él una vez hechas sus propias investigaciones.

El Dr. Salvador Lara, una de los figuras más respetables de la hlstoriografía ecuatoriana, en un artículo contraído a señalar lo averiguado con respecto a la fecha en que murió Atahualpa, se pregunta: “¿De dónde sacó el P. Velasco los datos que trae en su historia? Parece que fueron tomados del manuscrito “Las guerras civiles del Inca Atahualpa con su hermano Atoco, llamado comúnmente Huáscar Inca”del famoso cacique otavaleño Collahuaso, obra lamentablemente perdida, pero escrita en el siglo XVIII, lo que demuestra que se trataría en ella de datos posiblemente recogidos de la tradición oral”.

En fin, nosotros agregamos una certeza más, por haber hallado en el archivo de la primera Notaría Cantonal de Otavalo, un documento consistente en la numeración, padrón o apuntamiento de los indios naturales del Asiento de Otavalo, por el Contador don Juan Francisco Aguado, juez de comisión por el excelentísimo señor conde de Santistevan, Virrey de estos reinos, en fecha veinticinco de enero de mil seiscientos sesenta y cinco años.

Según ese testimonio, Jacinto Collahuaso nació en Otavalo; fueron sus padres Don Antón Collabase y Doña Bárbara Cofichaguango; sus hermanos, Andrés Collabase, Lorenzo Collabase, Magdalena Pichaguango, Magdalena Cofichaguango y Juan Cofichaguango.

La enumeración en lo que se registra la persona de Jacinto Collahuaso se hizo con entereza y puntualidad, participando el Corregidor (que lo fue Don Joshep Antonio López de Galarza) los verdaderas noticias y los padrones ordinarios que suelen y deben hacer para las confesiones, libre de bautismos y casamientos.

Queda así demostrada, con la seguridad documental en que se fundamenta este aserto, que Collahuaso es otavaleño, porque nació en el corazón de esta tierra, y, para mayor detalle, en el obraje de comunidad de Otavalo, que vigilaban sus antecesores. Y nos hemos empeñado en ello, no por echar a correr la última referencia por nosotros encontrado con sabor o novedad, sino porque bien sabemos que el lustre de los hijos redunda en honra y gloria de la madre.


Fuente: Jaramillo, Víctor Alejandro. “Jacinto Collahuaso -Biografía.” “Sarance Revista del Instituto Otavaleño de Antropología: Otavaleños Ilustres, Octubre 1975, Año 1, Número 1.