En la administración de Vicente Larrea (1969-1978) el Concejo Municipal realizó levantamientos aero fotogra­métricos y topográficos de la periferia de la laguna de San Pablo; inició el cambio de red, postería e instalación de transformadores y de lámparas de sodio. Compró en 1971 la hacienda San Vicente en 6’472.114 sucres con el objeto de desarrollar el expansionismo urbano hacia el norte; realizó la apertura de calles y la construcción de aceras; mejoramiento de escuelas en el sector urbano y rural y la creación de becas para estudiantes; construcción de canchas deportivas; así como la adquisición en 1975 de una estructura neumática (Cascarón de la Alegría) destinada a escenario para espectáculos artísticos, el módulo inflable sirvió por varios años a la ciudad.

Larrea construyó el complejo turístico Yanayacu, se preocupó por la canalización de algunos sectores, e inició la remodelación de la piscina Neptuno, pero el trabajo se interrumpió dejando a la ciudad sin su querida y tradicional piscina.

En el artículo Camino del Recuerdo, Plutarco Cisneros dice lo siguiente sobre Vicente Larrea:

“…fue el hombre de talento cuya principal acción fue la de soñar en su tierra y amar entrañablemente a su pueblo. Carismático más que ninguno y como pocos en el siglo. Cordial, amigo leal aun en las divergencias de ideas y de tiempos. No escribió lo que pensaba pero fue como el Bautista que predicaba las buenas nuevas y daba fe a sus conciudadanos haciéndolos soñar con ilusiones y optimismo. Tuvo un rol protagónico en (el periódico quincenal) Síntesis, en el quehacer cultural y la vida teatral, especialmente en el Yamor del (1967) y, más tarde, durante ocho años dirigió los destinos de Otavalo desde el Cabildo desde donde hizo del Yamor la gran celebración anual, la farándula grande que convocaba a todos.

Y planificaba, a la vez, ambiciosos esquemas para el desarrollo urbanístico y turístico de Otavalo consecuente con lo que, años atrás, al respecto, escribiera: “Otavalo tiene que hacer la reafirmación de su título de tierra que se levanta. Y ésta se la puede lograr con la unión, con la entereza de hombres libres, educando a la juventud para cerrar el paso a la mediocridad. Vivamos siempre con el corazón abierto a la esperanza y luchando por días mejores llenos de justicia y libertad…”

Vicente Larrea nació el 5 de abril de 1939 y falleció el 9 de agosto de 1991.


Fuente: Jaramillo Cisneros, Hernán (Compilador). “Por las calles de Otavalo. -De arriba abajo-” Revista Sarance -Serie Monografías- No. 1. Instituto Otavaleño de Antropología y Universidad de Otavalo, 2006. Web. 31 de octubre de 2016.