Esta anécdota aparece en una publicación de Jorge Orbe Velalcázar. No hay una fecha precisa, podemos asumir que ocurrió en los años 60-70.

“Hay una anécdota que siempre rememoro; y, es que, en alguna de las competencias natatorias que se llevaba a cabo en esa época en la piscina de “El Neptuno”; también se hallaba incluída en la programa­ción, una prueba de inmersión, o “zambullidas”, como ahora se la suele llamar, para determinar, quien de los participantes aguantaba más, su­mergido en la piscina. 

En esta prueba intervinieron cinco contendientes; entre los cuales constaba Pedro Pinto, quien posteriormente se gra­duaría de médico. El juez dio la señal con un pita­zo, y los competidores se lanzaron al fondo de  la piscina; entonces, luego de casi un minuto de estar deslizándose dentro del agua, emergió ya el primer participante porque no aguantaba más al interior de la pileta; a pocos segundos, emergió otro de los “zambullidistas”; luego apareció el tercero, y a continuación el cuarto, casi en seguidilla; pero, cuando ya to­dos los espectadores se hallaban muy atentos hasta que emerja el quinto y último competidor, quien seria a la postre el triunfador, ¿qué ocurrió?

Que no salía y no salía de dentro del agua; hasta que alguien alertó muy asustado a los jueces,

-parece que el Pedrito se está ahogando, por favor que alguien se lance a sacarlo…!
Al instante se “zam­bulleron” tres o cuatro bañistas para sacarlo del fondo de la piscina. 

Una vez afuera, el Pedrito ya se encontraba medio amoratado. Le brindaron los primeros auxilios hasta que finalmente se recuperó. De este modo, Pedro Pinto se constituyó en el “triunfador absoluto” de la competencia de “zambullida” por varios segundos de diferencia”. 


Fuente: Orbe Velalcázar, Jorge. “Otavalo: casos y cosas de antes”. (nd). Web, 13 de agosto de 2021.