La confusión entre Sarance y Otavalo, o mejor dicho, el uso del topónimo Otavalo aplicado al pueblo de Sarance, se debe achacar a los colonizadores españoles. Dice un español en 1579: “Sarance que se llama comunmente Otavalo”; otro español es aún más preciso en la misma fecha: “los españoles nombran y llaman el dicho pueblo Otavalo siendo como es Sarance en la lengua de los yndios de Otavalo” (AGI/S Cámara 922A 3a. pieza: f. 488v y 862r).

En 1579 también, se realiza una “visita quenta y descripcion de los yndios naturales… del repartimiento del Capitan Rodrigo de Salazar”: en la lista de los pueblos, se nombran en el siguiente orden, “Otavalo, Sarance, San Pablo…” etc… (AGI/S Cámara 922A, 2a. pieza: f.8r). Prueba sin remisión de que Otavalo y Sarance son dos asentamientos distintos, separados.

Es cierto que el corregidor de Otavalo, Sancho Paz Ponce de León, en su Relación geográfica del partido de Otavalo, de 1582, no cita Otavalo en la serie de los pueblos de su corregimiento, y da mucho énfasis al pueblo de Sarance; hasta considero curiosa la insistencia con que recalca la preeminencia de Sarance sobre los demás pueblos (Jiménez de la Espada 1965: 233; 235; 236).

Pero esto se explica por la fecha de la Relación: en 1582, dentro de una política totalmente deliberada de la Real Corona y llevada a cabo por el corregidor, Sarance ha sido convertido en el pueblo “capital” de la comarca, en la cabeza del corregimiento, a raíz de la aplicación del programa de “reducciones” emprendido por la administración colonial del virrey Toledo (1569-1581).

Ya en 1573, el autor anónimo de la Relación geográfica de la “cibdad de San Francisco del Quito”, planteaba la necesidad de las reducciones, como proyecto futuro, aún sin realizar. Anteriormente, pero sin resultados tangibles, una Real Provisión de 1563, había ordenado drásticamente las reducciones en “la provincia de Otavalo e Carangue e Myra”, preconizando se requisiese la coerción si necesario, para que los indígenas se redujeran “a pueblos a la manera de España”, “azotandolos e tresquilandolos encarcelandolos a todo aquel cacique principales y a los demas yndios de los dichos repartimientos arriba declarados desbaratando y quemandole las casas…” (AGI/S Justicia 682: f. 818r y 824v). Es probable, según lo afirma la Relación de Otavalo de 1582, que por esa fecha, la mayor parte de las reducciones se hayan llevado a cabo.

Por lo tanto, es imprescindible, al encontrar referencia al pueblo de “Otavalo”, fijarse en la fecha del documento, que revela si se trata de una época anterior o posterior a las reducciones, y permite pues, comprender que el término “Otavalo”, hasta 1573 por lo menos, equivale a un asentamiento prehispánico, y que, a partir de 1580 aproximadamente, señala el pueblo de Sarance, promovido capital del corregimiento y

“bautizado” Otavalo por los españoles. Claro que la confusión perdura para los años comprendidos entre 1573 y 1580, durante los cuales se realizarían las reducciones, con fechas diferentes para cada asentamiento indígena.

Grijalva (1940: 229), gran conocedor de la toponimia local, sí planteó el problema de la ubicación del Otavalo autóctono si interpreto bien sus palabras: “En otra oportunidad, procuraremos determinar el primitivo pueblo de Otavalo mencionado por Cieza, anterior al pueblo de Sarance, cuyo nombre y localización sí parece precisar”, pero nos deja sin más explicaciones, reservando para una publicación posterior, que según yo sepa nunca se llevó a cabo, la solución del enigma.

Las indicaciones necesarias para zanjar esta cuestión, las encontré en un documento del Archivo General de Indias de Sevilla, de 1579, que no deja dudas a ese respecto. La fecha es tardía y parece que la reducción ya tuvo lugar, pero el texto alude a una época anterior a aquélla. Nos aclara, en noviembre de 1579, el clérigo Gerónimo de Cepeda: “despues que el padre Fray Juan de Toro es provincial este testigo se acuerda que un día el dicho Capitan Rodrigo de Salazar le dixo a este testigo como el había hablado al dicho padre probincial Fray Juan de Toro para que le diese otro religioso sacerdote que dotrinase el pueblo de Otavalo queste es el pueblo antiguo de donde salen y decienden los señores de la probincia de Otavalo por causa de que lo mandavan despoblar y pasar al pueblo de Sant Pablo porque no se despoblase a causa de que los caciques e yndios se sintian agraviados de que se despoblase syendo como era aquel pueblo el principal por decender del los dichos caciques y señores de Otavalo” (AGI/S Cámara 922A, 3a pieza: f.443v/444r).

La alusión al Provincial del convento de San Francisco de Quito, Fray Juan de Toro, nos da la clave para fechar aquella reducción del antiguo Otavalo. Según el libro del Archivo Franciscano titulado: “Razón de las elecciones de ministros provinciales y diffinidores de esta provincia…”, Fray Juan de Toro encabezó el Capítulo que se verificó a 14 de agosto de 1578. Por lo tanto, la reducción se llevó a cabo entre agosto de 1578 y noviembre de 1579 (AF/Q Legajo 6, Becerro Tomo I).

Otro testigo, el párroco Diego Hernández de Hinojosa precisa en 1579 que hubo frailes doctrineros “en el mismo pueblo de Otavalo y en el pueblo de la laguna donde se nombra Otavalo…” (AGI/S Cámara 922A, 3a pieza: f.474r). La confusión, con este testimonio se dilucida: la primera vez, Otavalo significa Sarance, la segunda remite al Otavalo autóctono.


Fuente: Caillavet, Chantal. “Etnias del Norte: Etnohistoria e historia de Ecuador”. Ediciones Abya Yala, Quito, 2000.