25. Willy Coronel Campos
Fue un joven mochilero de ideas progresistas que llegó de Bolivia. Al comienzo se “hospedó” en Los Portales. A través de Jorge “santuario” Donoso fue presentado a Marco Chicaiza, entonces Presidente de Los Atabalibas y por afinidad ideológica se fue integrando al grupo. Rodrigo dice que “fue un aporte más en el campo cultural, ideológico, periodista y musical del Atabaliba, pues el venía cargado de una experiencia socialista, rebelde del sur del continente, en donde las distancias entre los pobres y ricos cada vez era más grande. Llegó cargado de un cúmulo de experiencias, sueños e ideales…”

Marco Chicaiza, Rodrigo Orbe y Willy Coronel.
FOTO © Edgar Rodrigo Orbe Mena

La intención original del joven Willy era llegar a Estados Unidos. Continúa Rodrigo, “una vez en nuestra tierra en contacto con este grupo joven que sin duda se abanderaba de los ideales del “Che» Guevara, de Fidel, de los cabezones, de los chinos, en fin de la problemática de injusticia social, decide hacer una pausa en su camino y se inserta de lleno en esta generación que buscaba el cambio”. 

Lo que iba a ser una pausa en su ruta se convirtió en una estadía permanente pues se casó con doña Adriana Encalada para echar raíces definitivas en Otavalo. Trabajó tanto en la radio, hizo del periodismo su vida. Se desempeñó como asesor de la FICI por muchos años. Tiene dos hijos: Willy y Aleida. 

26. Las tarjetas de navidad.
Año 1970. Marco Marco Tabango había traído unos pedacitos de cartulina sobrantes, mil en total. Decidieron distribuirlas al fin de la Misa del Gallo en Navidad, con la inscripción, “Los Atabalibas a Usted” y en la parte posterior “Les deseamos un Feliz Año 1970”. Feliz Navidad. Fue un gesto que mucha gente lo recuerda con gratitud. Una copia se conserva en casa de Rodrigo.

FOTO © Edgar Rodrigo Orbe Mena

27. La exposición de Oswaldo Guayasamín. 1970
Juan F. Ruales fue designado Director Ejecutivo de las Fiestas de Yamor. Organizó la exposición de una sección de la Serie “La Edad de la Ira” de Oswaldo Guayasamín. Su hijo Pablo Guayasamín fue el contacto para que la obra sea expuesta en Otavalo. Esta exposición fue repetida en el año 1980, con la particularidad que el mismísimo Oswaldo Guayasamín fue escogido como Prioste Mayor de las Fiestas del Yamor.

© «La Edad de la Ira» Oswaldo Guayasamín

28. Recital de Poesía en la Gallera Municipal
Se planificó el Recital de Poesía “La Palabra” y se había pensado en el auditorio de la Escuela Gabriela Mistral pero el local ya había sido ofrecido a otro evento.  No tenían local y decidieron improvisar el recital en la Gallera Municipal. Curiosamente, la luz fue cortada y todo quedó a oscuras. Era una provocación. Sin amedrentarse, fueron a la tienda a comprar velas pero la claridad no era suficiente, aún predominaba la oscuridad. Fueron por velas más grandes y las colocaron estratégicamente en los graderíos. Dice Rodrigo que resultó una noche de gala poética espectacular en medio de las tinieblas adornada por el encanto titilante de las velas.

29. Inti Illimani en Otavalo
Rodrigo afirma que Otavalo se había convertido en un foco cultural. Muchas actividades de arte y música estaban dándose en Otavalo, a la par que en Quito, la capital. Un ejemplo: la gira del prestigioso grupo Inti Illimani en el Ecuador comenzó en Otavalo. Se arrendó el Teatro Bolívar y se hizo la publicidad requerida. Sin embargo, pocas horas antes del concierto, el dueño del Teatro, aduciendo razones no claras, se negó a prestar el Teatro. 

Cambiaron de urgencia el local al Colegio Jacinto Collahuazo. Hizo mal tiempo y poca gente acudió. La recaudación esperada no alcanzó para pagar el costo de la presentación y se ofreció a pagarla después. Nunca llegó ese día del pago. Años después, Los Atabalibas fueron recordados del compromiso a través de una entrevista en una radio donde Inti Illimani mencionó la visita a Ecuador y que unos jóvenes audaces de Otavalo mantenían una deuda histórica con ellos. Como anécdota, porque nunca insistieron en el pago pendiente.

Inti Illimani en Otavalo
FOTO © Centro Cultural Otavalo

30. La Hormiga
Según Rodrigo, la Hormiga era “un movimiento cultural, que mantenía la hegemonía de la actividad cultural de la región, realizaba casi el 100% de actividades que se desarrollaban en la tierra. Estaba conformado por personas con una mística de servicio a la comunidad, entre las que hay que destacar: Freddy Andrade, Ramiro Velasco, Willy Coronel, Manuel Pazmiño, Gloria Rengifo, Mercedes Nicolalde, Susana Dueñas, Tarquino Pérez, dueño de restaurante Quino, Galo Santillán…” Este grupo fue condecorado con la Medalla Chicapán por el Municipio de Otavalo reconociendo la labor de promoción cultural en la ciudad.

Continúa, “casa adentro en un análisis de la situación cultural de la Pacha Mama, fuimos conscientes de la deficiencia cultural de ese entonces, por ello nos centramos en crear  Gestores Culturales, realizar alianzas con profesionales, obreros, estudiantes, para planificar proyectos culturales que llenen el vacío existente, ya que nuestra institución tuvo una visión real de lo que a Otavalo le hacía falta, para lo que se hizo mucho sacrificio , con la finalidad que lo programado se haga una realidad”. 

Los Mega programas que son autoría de la “Hormiga” son: “Marzo el Mes la Mujer”, “Junio, el Mes de la Niñez”, “Octubre, Tiempo de Cultura”, “Diciembre Mágico”. Estas actividades han sido asumidas por el Municipio y son ejecutadas anualmente.

Octubre Tiempo de Cultura
“Aglutinó a organismos culturales, instituciones educativas, fiscales, privadas y municipales.  En este Macro evento se desarrollaron: festivales de teatro, exposiciones de pintura, conciertos de música con bandas sinfónicas, recitales de poesía, concierto de música folklórica y latinoamericana, exposiciones de pintura de niños en acuarela y lápices de colores, exposiciones de fotos, conciertos de Jazz, entre otros”.

La presencia de Marco Tabango, Manuel Romero, Pedro Morales, Francisco Vinachy, Sixto Ruiz y Jorge Perugachy hay que resaltar. Este último hizo la donación de un cuadro en acrílico en la inauguración de la Casa de Los Atabalibas. Ingresó formalmente como socio en 1985.

© Jorge Perugachy

Diciembre Mágico
“Todos conocemos que Diciembre es un mes muy especial, era la época más propicia para analizar nuestras acciones y renovar el compromiso con las familias y amistades de Otavalo, con la comunidad, era el tiempo para retomar un trabajo en minga para crear un ambiente de paz y alegría otavaleña, un tiempo para fomentar la solidaridad del pueblo”.

En Diciembre Mágico se realizaron: Concursos de Belenes. Iluminación del Árbol Navideño en los barrios de la ciudad. Festivales de Cine Popular. Pases del niño, con la participación de los jardines de infantes y escuelas de la ciudad con una celebración final en el Santuario de San Luis. Talleres de tarjetería. Domingos de Navidad y Solidaridad de los Otavaleños, en los que participaba la población con la decoración del Nacimiento Gigante de la Unidad Otavaleña. Festivales de Villancicos y coros, Festivales Gastronómicos de la época: tamales y pristiños. Talleres de Pintura para Maquillaje. Exposiciones de Tarjetas Navideñas, Presentaciones de Títeres, Gymkhana Navideña, agasajo a los niños menesterosos de la ciudad, apertura de pesebres andinos. Cantatas de Villancicos con la participación de los jardines y escuelas de la ciudad.