Ocho esculturas lunares

La luna, el cuerpo celeste inspiración de poetas, cómplice de amores y refugio de desamores, quedará expuesta en una plaza andina de Ecuador. El escultor Jesús Cobo colocará representaciones del satélite en acero inoxidable, junto al Intiwatana, el “lugar donde se amarra el sol”. Ocho lunas, de tres metros de diámetro cada una, se exhibirán en la plaza Cívica o “de las Lunas” de Otavalo (Imbabura).

La plaza tendrá, asimismo, una representación contemporánea de 8 metros de altura y 1,5 toneladas de peso del Intiwatana. La escultura religiosa simbólicamente se ataba al sol y que -según la tradición inca- servía de calendario solar para marcar las estaciones según la proyección de su sombra.

Foto © 2022 Yahoo Noticias.

Las manos de Cobo también construyeron, en una pieza de 5,5 metros de alto, al Aya Uma, una representación tridimensional del personaje de la mitología andina. Podía ver adelante y atrás a la vez, al ayer y al futuro; un ser omnipresente y sin tiempo.

Esta obra, con base de forma trapezoidal, se ubicará en una esquina de la plaza, a manera de puerta de bienvenida a quienes la visiten.

Alusiones literarias
En cada luna, Cobo incluyó partes de poemas referentes al satélite natural porque la poesía “siempre es necesaria». Cuenta antes de parafrasear: “Quiero besarte íntegra, como luna en el agua”, de la pluma del poeta y escritor ecuatoriano César Dávila Andrade.

De la poetisa indígena María Sharupi ha grabado en una luna -en español y shuar- “Cuando hablo de la luna, pregunto a la noche”, mientras otra luce: “Ojos de anochecer los de tu cara y luz de luna llena dentro de ellos”, del escritor español Miguel de Unamuno.

“Debajo de tu piel vive la luna”, está escrito en otra escultura, plasmando así la inspiración del poeta chileno Pablo Neruda. Para Cobo, la luna “es fundamentalmente la posibilidad de esperar por mañana o por alguien que venga a iluminarte o abrazarte”.

Respeto cultural
Cobo espera que con esta manifestación de arte público, los indígenas otavaleños “se sientan valorados y representados a través de un símbolo (la luna) que marca gran parte de su día a día”, y que tiene “connotaciones con lo espiritual y lo mágico”.

Además, “el poner símbolos de su propia cultura es una muestra de respeto a las culturas ancestrales”, comentó el artista que ha expuesto en Alemania, Italia, Turquía, Estados Unidos, Canadá, Argentina, España, Japón, Israel, Catar, China y México, entre otros.

Cobo inició su carrera profesional con técnicas de grabado, pasó luego al lenguaje escultórico en materiales como la arcilla, piedra, madera, bronce, acero al carbono, mármol, y desde hace unos 14 años transforma en arte el acero inoxidable, al que considera “elegante, tecnológico y eterno”.

En acero inoxidable hizo las lunas por la semiótica con la coloración del satélite, y también por la facilidad de restauración y limpieza. “En caso de otro material, se deteriora mucho”, explicó. Del mismo acero ha obtenido texturas para lograr diferentes tonos cromáticos gracias al reflejo de la luz y así permitir otros efectos visuales y diferentes sensaciones al tacto.

El arte como derecho
Nueve meses le tomó al escultor crear las obras para Otavalo, y se valió de consejos de técnicos e ingenieros para resolver el problema físico de la sustentación, a fin de que las lunas permanezcan en diagonal, como suspendidas, sin ningún soporte visible alrededor.

La gente podrá interactuar con todo el complejo escultórico, pues el arte público “es la forma más democrática de compartir la creación humana”, dijo.

“El arte es un derecho humano. No hay arte si está encerrado, si no recibe una humanización a través del pensamiento que pueda generar en la gente”, indicó Cobo, convencido de que se abrirá así un espacio público que propiciará el diálogo y reflexión de los ciudadanos, y proyectará en el tiempo el respeto y valoración que merece la cultura y cosmovisión de los pueblos originarios.

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Fuente: «Ocho esculturas lunares le rendirán tributo a la cosmovisión andina». elcomercio.com. Diario El Comercio, 21 de septiembre de 2022. Web. 14 de diciembre de 2022.

Feria Navideña

Como todos los años, la Feria Navideña que se ubica en varias arterias viales céntricas de Otavalo iniciará operaciones. En esta oportunidad, al igual que en el periodo anterior, la organización como tal la lidera el Cabildo Kichwa de Otavalo.

“El Municipio nos ha tomado nuevamente en cuenta este año para la organización. Como nuevo directorio, para nosotros es un reto importante”, comunicó William Lema presidente del organismo.

Vale indicar que hoy por hoy la organización de este evento comercial está en la fase de asignación de puestos a los comerciantes participantes, que a propósito sumarán un total de 350 a 400 stands.

“La feria está prevista para iniciar el viernes 16 de diciembre y finalizar el 28 del mismo mes. Al igual que las ediciones pasadas la consigna ha sido dar prioridad a los vendedores que ya han sido parte de este evento, y si sobran puestos, sortear entre los nuevos aspirantes”, acotó Lema, haciendo énfasis en que la acogida ha sido muy alta.

El alquiler de los stands es acorde a las dimensiones de las 2 áreas disponibles. Por ejemplo: la de 1.50m x 3m, tiene un costo de USD 38, más USD 20 de garantía, mientras que la de 3m x 3m asciende a USD 75 más USD 35 de garantía.

En este sentido, los valores se mantienen a relación del año pasado, no obstante en redes sociales se ha criticado a la feria, argumentando que se trataría de un supuesto negociado.

Al respecto Lema aclaró: “Mal haría yo en responder a publicaciones de páginas que no tienen identificativos. Los fondos que se recaudan se reinvierten en la misma feria, en: seguridad, limpieza, instalaciones eléctricas y decoración navideña. Lo que sobra se destina a la revitalización de nuestras tradiciones kichwas”, cerró.

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Fuente: “Feria Navideña en Otavalo iniciará el 16 de diciembre». elnorte.ec. Diario EL NORTE, 7 de diciembre de 2022. Web. 10 de diciembre de 2022.

El Festival del Ají

Con el propósito de continuar aportando en la reactivación económica del cantón, la Dirección de Desarrollo Económico de la Municipalidad, a través de la administración del Mercado 24 de Mayo, organiza la segunda edición del evento: Uchu Raymi (festival del ají), a efectuarse en el Mercado 24 de Mayo el 10 y 11 de diciembre próximos. El evento se enfoca en preparar diversos platillos de la gastronomía nacional e internacional a base de este condimento estrella.

“El ají es consumido a nivel local, nacional e internacional. Por lo que tener una feria de esta categoría es algo de mucha valía”, expresó Marcelo Lema, director de la mencionada dependencia municipal.

Vale mencionar que para efectos de esta feria gastronómica se cuenta con el acompañamiento de los estudiantes de la carrera de gastronomía de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador – Sede Ibarra, mismos que prepararán un atractivo menú.

María José Villarreal, representante de la entidad académica, comentó que la participación de sus compañeros se orientará a enaltecer los productos patrimoniales del país.

“Mi Universidad estará preparando postres, alfajores, falsos caviares, ají con choclos, salsas, arepas, mermeladas, golosinas, etc; a través de técnicas vanguardistas. Agradecemos al Municipio por siempre tomarnos en cuenta”, dijo.

El sábado 10 de diciembre se ofrecerá adicionalmente a la feria, presentaciones artísticas, tanto de música andina como danza, gracias al grupo Churay y Ayllu Sisary, respectivamente.

El domingo 11 de diciembre, por su parte, se realizará un show del humor paralelamente a la actividad gastronómica. Es así que se contará con la presencia de los humoristas: Carlos Michelena, además de Ponchito y su elenco.

Igualmente se pondrá sobre escena el talento musical local con el grupo Pallak Muyu.

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Fuente: “Segunda edición del Festival del Ají será el fin de semana”. elnorte.ec. Diario EL NORTE, diciembre de 2022. Web. 6 de diciembre de 2022.

El reencuentro con mis coterráneos

𝐽𝑎𝑖𝑚𝑒 𝑁𝑢́𝑛̃𝑒𝑧 𝐺𝑎𝑟𝑐𝑒́𝑠

El dicho popular “a la tercera va la vencida”, en buen romance indica que al tercer intento puede conseguirse el fin deseado. Para íntima y desbordante satisfacción, el Reencuentro de los Otavaleños Ausentes, así bautizado, fue un éxito desde la primera tentativa, pese a que por ahí se pronosticó que asistirían “cuatro pelagatos”. A las imágenes retrospectivas que evocadoras desfilaron por mi mente, cuando en aquellos años de dichosa adolescencia, disfrutábamos de nuestra fiesta septembrina, señalo como causantes de que en mi interior naciera un texto, dictado por la añoranza y escrito con el corazón, tal fue el punto de partida de la ahora concurrencia anual multitudinaria, trascendental y emotiva.

Volver a ser protagonistas del ambiente que décadas atrás predominaba durante los diez días de celebración auténtica, única, es el objetivo primordial y reiterativo, incurriendo en un intento por rescatar la verdadera identidad de la fiesta más alegre, de raigambre eminentemente mestiza, hoy, irreconocible y tan venida a menos.

Es sumamente grato, comprobar que el llamado anula distancias y poco a poco, van llegando los paisanos. En sucesión espontánea, la cálida bienvenida da paso al estrechón de manos, al abrazo sincero o a la palmadita en el hombro, gestos saturados de esa otavaleñidad característica que encuentra prolongación en una multiplicidad de diálogos amenos, donde afloran los recuerdos y la nostalgia por el Otavalo de ayer, donde todos nos conocíamos… aquel de las callecitas empedradas. Entorno muy íntimo, custodiado por la iglesia de San Luis y el palacio municipal donde en acto seguido, por un espacio de cuatro horas inolvidables, reinan la camaradería y el regocijo enmarcados para la posteridad en numerosas fotografías como evidencia fidedigna.

Como ya es costumbre, tras la realización del programa, sobrevienen los comentarios –mayoritariamente positivos–, las críticas constructivas, una que otra sugerencia; pero como “de todo hay en la viña del señor”, también las apreciaciones de otro tipo. Conviene recalcar que el reencuentro no puede transformarse en un festival artístico-nocturno donde puedan cantar “Raymundo y todo el mundo”. Con sana intención, Patricio Proaño, Ramiro Velasco y vuestro servidor, hemos emprendido en la tarea de recuperar la fiesta mayor dando el primer paso, de allí, mi formal invitación a todos los grupos e instituciones, otavaleños ausentes y residentes, con ímpetu inclaudicable y desde sus propias trincheras, promuevan un rescate de esta celebración, evitando con firmeza que vaya enrumbándose en una mutación ilógica como ya está sucediendo ¡prioridad! Restablecer la elección de Reina del Yamor, otrora, el certamen del cual nos ufanábamos, absurdamente eliminado mediante un sui géneris y hasta ridículo levanta manos, inmerso en una asamblea conformada a conveniencia. Confiemos que la próxima alcaldesa o alcalde electo, con un criterio más ilustrado, eche al traste esa ordenanza fraudulenta. La pertenencia que en los albores nos legara el grupo Crack (conformado por jóvenes conciudadanos que estudiaban en Quito) y en una revolucionaria etapa –a partir del año 1967–, la visión futurista de Efrén Andrade Valdospinos, no puede, no debe trastocarse ni fenecer por inanición.

Gracias, muchas gracias a los coterráneos que acudieron desde diferentes puntos (hasta del exterior) al llamado de la sangre, del terruño entrañable, a todas las agrupaciones y en general a todos quienes con su presencia engalanaron este tercer reencuentro. Mi reconocimiento sincero a las radios Luna, Más, Diario El Norte y Sarance Visión, por las entrevistas concedidas, orientadas a promocionar esta programación. La originalidad con que actuaron los miembros del grupo La Tropa, hizo vibrar mis fibras íntimas, digna del mejor aplauso, su iniciativa de obsequiar un heladito con pan, hizo que mentalmente retrocediéramos a la edad escolar, esa era la costumbre habitual y el detalle caballeroso de obsequiar una rosa roja a las damitas presentes, simple y llanamente digno de encomio.

Vestir una camiseta colorida o una chompa elegante, es ya una modalidad implementada por algunas agrupaciones, hoy, vistámonos con el azul, rojo y verde de nuestra bandera para alcanzar una reivindicación de “La fiesta más alegre en la ciudad más amable del país” ¡VIVA OTAVALO!

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Autor: Núñez Garcés, Jaime. Comunicación personal, 20 de septiembre de 2022.