En 1976, por la necesidad de contar con un escenario cubierto en donde se pudieran realizar eventos, la Municipalidad de ese entonces, presidida por Vicente Larrea, adqulrió en Brasil una carpa inflable de caracteristicas muy especiales y novedosas, con capacidad para 3.000 personas. Su adquisición causó muchísima polémica.

Para esto se construyó una plataforma pavimentada en el sector norte de la cludad, donde hoy se encuentra el Coliseo Francisco Páez. Faltando escasos días para iniciar la Fiesta del Yamor 76, en un volquete municipal se trajo desde el aeropuerto de Quito la muy esperada carpa glgante.

Al existir tanta expectatlva, muchísimos otavaleños acudieron a conocer y espectar paso a paso su instalación y por supuesto, cómo se iba a inflar; inclusive la prensa y la Radio Otavalo, en particular, hacían transmisiones en directo de semejante acontecimiento.

Año 1976, el Cascarón de la Alegría.

En una reunión, las autoridades de ese entonces decidieron denominarle a este escenario como “El Cascarón de la Alegria”. Se le pintó en uno de sus costados la leyenda ‘Yamor en Otavalo”, diseño de Edwin  Rivadeneira y un trabajo muy arduo, efectivo y peligroso en la pintura a cargo de nuestro querido “Viejito” Moreano, con varios jóvenes ayudantes, en ese entonces estudiantes del Colegio “Daniel Reyes”. Para su instalación y asesoramiento vino un técnico brasileño de origen japonés, de nombre Carlinho, el cual hacía las delicias del público por su forma de hablar y sus ocurrencias.

Los trabajos de instalación se le recomendaron al recordado otavaleño don Bolívar Bolaños, que unido al técnico brasileño, imagínense ustedes, cuántas maravillas hicieron!… el deleite de todos.

Foto © Pinterest.El Cascarón de la Alegría.

Llegó el día tan esperado: la elección de la Reina del Yamor de 1976. Asustados y asombrados, los otavaleños asistieron al Cascarón de la Alegria. Como siempre en nuestro pueblo, se vertieron mil comentarios de toda índole, pero el que preocupaba a todos era

“¿Y si se desinfla estando nosotros adentro?”

Eso hacía que exista temor, pero en realidad no había peligro alguno.

Mirándole majestuoso, el Cascarón despertaba admiración y orgullo, era el único de esa especie instalado en el Ecuador, y era justamente aquí, en Otavalo. ¡Que bien mucho! Los elogios no se hicieron esperar. Estar adentro era una experiencia única; muy elegante, había en el día mucha claridad y mucho espacio. Fue tanta la alegría popular que todas las preocupaciones y rechazos anteriores se desvanecleron desde el primer evento al cual la ciudadanía asistió. Los elogios de cuánto artista se presentó, reforzaron más todavía la satisfacción de contar con semejante escenario.

Foto © Pinterest. El Cascarón de la Alegría.

Ahí tuvimos la oportunidad de mirar a connotados artistas internacionales: Raphael de España, Julio Iglesias, Leonardo Favio, Rumba Tres, Henry Nelson, Juan Erasmo Mochi, Trio Claridad, Los Chaparrines, Los Chalchaleros, Los Visconti, Inti  Illimani, Leo Marini, Los Hermanos Arriagada y otros. Entre los artista nacionales: Gonzalo Benítez, Los Tres del Ecuador, Hermanos Miño Naranjo, Los Cardenales, Johny y Susana, Darwin, Trío Los Reales, etc. Orquestas como Fruko y sus Tesos, El Combo de las Estrellas, La Bandita, Don Medardo y sus Players, Los Titos, Hermanos Baca, Los Príncipes, La Corporación de Venus, etc. Tuvimos oportunidad de admirar al Ballet Folclórico Nacional de Rusia, El ballet folklórico de Amalia García, de Argentina, Grupo Folklórico de Guadalajara, México ballets famosos de Rusia, México, Perú, Colombia y Ecuador. También se presentó el Circo Billiken de Argentina, y muchísimos eventos más, de toda índole, inclusive deportivos.

Lastimosamente, el costo de mantenimiento era demasiado alto, mas aún si las autoridades que les sucedieron a quienes adquirieron el Cascarón no se interesaron por realizar eventos y de esa manera ayudarse económicamente con dicho gasto, por lo que se transformó en una carga muy pesada en el aspecto económico para las municipalidades de ese tiempo, las que, acertadamente o no, decidieron venderlo.


Fuente: Kraljevic, Sthefko. “Otavalo Informa”., Web. 13 de agosto de 2021.