Tatiana Cartagena y Jennifer Cubi se han convertido en ejemplo para las mujeres del cantón. Son el mejor espejo de sueños e ilusiones, para cientos de chicas que también aspiran cumplir sus metas. Las dos son bomberas, llevan seis meses salvando vidas y apagando fuego. Ellas se sienten orgullosas de su trabajo. Luego de superar todas las pruebas, fueron enviadas a la Escuela de Formación de Bomberos de la ciudad de Quito, donde estuvieron nueve meses recibiendo las capacitaciones y pruebas de aptitud respectivas.

Tatiana y Jennifer también conservan una amistad de muchos años atrás.

Estudiaron juntas la primaria en la escuela Gabriela Mistral; el bachillerato lo hicieron en la unidad educativa Jacinto Collahuazo, aunque no tuvieron la o-portunidad de compartir aulas, se volvieron a encontrar en el curso para ser bomberas.

Tatiana Cartagena. Tiene 24 años y desde pequeña siempre le gustó la labor social. Su ‘debut’ con la casaca roja, fue en un incendio forestal en el sector de San Vicente, donde fue parte del equipo que apaciguó las llamas. “Los incendios forestales al igual que esta profesión demanda de mucho esfuerzo y sacrificio. Me gusta lo que hago y estoy feliz”, apuntó.

Tatiana quiere demostrar a la sociedad, que tanto los hombres como las mujeres son capaces de cumplir cualquier función.

Jennifer Cubi. Para ella ser bombera es un sueño que siempre tuvo en mente. Fue una de las mejores atletas de Imbabura, de hecho estuvo en muchas selecciones provinciales y participó en distintos campeonatos nacionales donde logró varios títulos. A sus 24 años ya se considera realizada. “Amo esta camiseta, es algo muy bonito. Hemos demostrado ante la sociedad que las mujeres también somos capaces”, explicó.

Un deslave en la comunidad de Moraschupa en la parroquia de San José de Quichinche, donde rescató un cadáver fue la primera emergencia que le tocó efectuar. “Fue algo muy duro, me quedó la satisfacción que se pudo evitar que el desastre fuera mayor”.

Wilson Jaramillo, subcomandante de la institución bomberil, aseguró que es la primera vez en la historia de la institución que se cuenta con personal femenino. “Las compañeras han terminado su proceso de formación técnico. A ellas se les entregó la acreditación como Bombe-ros, por lo tanto están registradas en el escalafón de servicios de esta institución, como personal acto e idóneo a partir del 01 de abril del presente año”.


Fuente: Quisoboni, Roibnson. “Ellas desafían los estereotipos”. elnorte.ec. 21 de octubre de 2018. Web. 30 de enero de 2019.

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